parece loco 🐣

La del Silbón

Una tragedia cotidiana, por Francisco Salvatores.

Mes de Julio, a la mitad. Y ¿cuántas veces se ha repetido ésta misma historia? Un hijo desobediente, un padre estricto. En alguno de esos pueblos miserables de la llanura venezolana, o quizás en uno de los barrios marginales de la ciudad, no me acuerdo. El hijo pidiendo amor, en la infortunada forma de la servidumbre de sus progenitores. La otra parte pidiendo respeto y trabaje, carajo, trabaje.

Yo lo que quería era cantar, llora para sus adentros el hijo. Yo lloro al escribir esto.

Dicen que aquello fue horrible. Que le dió las vísceras de su padre pa` que me cocine las asaduras. Tengo hambre. Quisiera que me amaran mejor. Tengo hambre. Que lo ataron a un palo y le pusieron ají picante en las heridas. Padre, porqué me has abandonado.

Toda esa habladuría me huele a invento. Eso porque para contar lo que pasó faltan testigos imparciales. Todo abuso doméstico ocurre en la intimidad del hogar. Siempre los vecinos hablando paja.

Dicen que lo vieron llevando en un saco los huesos de su padre. Dicen que lo oyeron en la oscurana silbando. Dicen que sigue matando. Dicen tanta paja.

Cada vez que veas un indigente en la calle, o un loquito carretero, recuerda lo que lloraba para sus adentros el hijo.